SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna: mayo 2011

domingo 22 de mayo de 2011



Hace algunos años, en los paraolímpicos infantiles de Seattle, nueve concursantes, todos con alguna discapacidad física o mental, se reunieron en la línea de salida para correr los 100 metros planos.

Al sonido del disparo todos salieron, no exactamente como bólidos, pero con gran entusiasmo de participar en la carrera, llegar a la meta y ganar.

Todos, es decir, menos uno, que tropezó en el asfalto, dio dos maromas y empezó a llorar.

Los otros ocho oyeron al niño llorar, disminuyeron la velocidad y voltearon hacia atrás. Todos dieron la vuelta y regresaron, ... todos.

Una niña con síndrome de Down se agacho, le dio un beso en la herida y le dijo "Eso te lo va a curar". Entonces, los nueve se agarraron de la manos y juntos caminaron hasta la meta.

Todos en el estadio se pusieron de pie, las porras y aplausos duraron varios minutos. La gente que estuvo presente aun cuenta la historia.
¿Por que? Porque dentro de nosotros sabemos una cosa: Lo importante en esta vida va mas allá de ganar nosotros mismos.

Lo importante en esta vida es ayudar a ganar a otros, aun cuando esto signifique tener que disminuir la velocidad o cambiar el rumbo.

Mar te dice al oído:

Nuestra vida esta llena de metas que nosotros nos marcamos
metas que algún dia conseguiremos o quedaran en el camino
pero mientras conseguimos esa meta...muchos quedarán rezagados
o incluso nunca llegarán...
Y cual es el triunfo? Haber conseguido la meta o las cosas que
dejamos en el camino para conseguirla?...
Una meta tiene que estar llena de satisfacciones, ese es el gran trinfo.


martes 17 de mayo de 2011



Una pareja de recién casados era muy pobre y vivía de los favores de un pueblito del interior. Un día el marido le hizo la siguiente propuesta a su esposa:

"Querida yo voy a salir de la casa, voy a viajar bien lejos, buscar un empleo y trabajar hasta tener condiciones para regresar y darte una vida mas cómoda y digna. No se cuanto tiempo voy a estar lejos, solo te pido una cosa, que me esperes y mientras yo este lejos, seas fiel a mi, pues yo te seré fiel a ti."


Así, siendo joven aun. Camino muchos días a pie, hasta encontrar un hacendado que estaba necesitando de alguien para ayudarlo en su hacienda.

El joven llego y se ofreció para trabajar y fue aceptado. Pidio hacer un trato con su jefe, el cual fue aceptado tambien. El pacto fue el siguiente:

"Déjeme trabajar por el tiempo que yo quiera y cuando yo encuentre que debo irme , el señor me libera de mis obligaciones: Yo no quiero recibir mi salario. Le pido al señor que lo coloque en una cuenta de ahorro hasta el día en que me vaya. El día que yo salga. uds. me dará el dinero que yo haya ganado."

Estando ambos de acuerdo. Aquel joven trabajo durante 20 años, sin vacaciones y sin descanso. Después de veinte años se acerco a su patrón y le dijo:

"Patrón, yo quiero mi dinero, pues quiero regresar a mi casa."

El patrón le respondió: "Muy bien, hicimos un pacto y voy a cumplirlo, solo que antes quiero hacerte una propuesta, esta bien?
Yo te doy tu dinero y tu te vas, o te doy tres consejos y no te doy el dinero y te vas.
Si yo te doy el dinero, no te doy los consejos y viceversa. Vete a tu cuarto, piénsalo y después me das la respuesta."
El pensó durante dos días, busco al patrón y le dijo: "QUIERO LOS TRES CONSEJOS"
El patrón le recordó: "Si te doy los consejos, no te doy el dinero."
Y el empleado respondió: "Quiero los consejos"
EL patrón entonces le aconsejo:
1. "NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. Caminos mas cortos y desconocidos te pueden costar la vida.
2. NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL, pues la curiosidad por el mal puede ser fatal.
3. NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, pues puedes arrepentirte demasiado tarde.
Después de darle los consejos, el patrón le dijo al joven, que ya no era tan joven, así:
"AQUÍ TIENES TRES PANES, dos para comer durante en viaje y el tercero es para comer con tu esposa cuando llegues a tu casa."
El hombre entonces, siguió su camino de vuelta, de veinte años lejos de su casa y de su esposa que el tanto amaba. Después del primer día de viaje, encontró una persona que lo saludo y le pregunto: "Para donde vas?"
El le respondió: "Voy para un camino muy distante que queda a mas de veinte días de caminata por esta carretera."
La persona le dijo entonces: "Joven, este camino es muy largo, yo conozco un atajo con el cual llegaras en pocos días".
El joven contento, comenzó a caminar por el atajo, cuando se acordó del primer consejo,
NUNCA TOMES ATAJOS EN TU VIDA. CAMINOS MAS CORTOS Y DESCONOCIDOS TE PUEDEN COSTAR LA VIDA" Entonces se alejó de aquel atajo y volvió a seguir por el camino normal. Dos días después se enteró de otro viajero que había tomado el atajo, y lo asaltaron, lo golpearon, y le robaron toda su ropa. Ese atajo llevaba a una emboscada!
Después de algunos días de viaje, y cansado al extremo, encontró una pensión a la vera de la carretera. Era muy tarde en la noche y parecía que todos dormían, pero una mujer malencarada le abrió la puerta y lo atendió Como estaba tan cansado, tan solo le pagó la tarifa del día sin preguntar nada, y después de tomar un baño se acostó a dormir. De madrugada se levantó asustado al escuchar un grito aterrador. Se puso de pié de un salto y se dirigió hasta la puerta para ir hacia donde escuchó el grito. Cuando estaba abriendo la puerta, se acordó del segundo consejo. " NUNCA SEAS CURIOSO DE AQUELLO QUE REPRESENTE EL MAL PUES LA CURIOSIDAD POR EL MAL PUEDE SER FATAL" Regresó y se acostó a dormir. Al amanecer, después de tomar café, el dueño de la posada le pregunto si no había escuchado un grito y el le contesto que si lo había escuchado. El dueño de la posada de pregunto: Y no sintió curiosidad?
El le contesto que no. A lo que el dueño les respondió: Ud. ha tenido suerte en salir vivo de aquí, pues en las noches nos acecha una mujer maleante con crisis de locura, que grita horriblemente y cuando el huésped sale a enterarse de qué está pasando, lo mata, lo entierra en el quintal, y luego se esfuma.
El joven siguió su larga jornada, ansioso por llegar a su casa .
Después de muchos días y noches de caminata.. ya al atardecer, vio entre los árboles humo saliendo de la chimenea de su pequeña casa, camino y vio entre los arbustos la silueta de su esposa. Estaba anocheciendo, pero alcanzo a ver que ella no estaba sola. Anduvo un poco mas y vio que ella tenia en sus piernas, un hombre al que estaba acariciando los cabellos. Cuando vio aquella escena, su corazón se lleno de odio y amargura y decidió correr al encuentro de los dos y matarlos sin piedad. Respiro profundo, apresuro sus pasos, cuando recordó el tercer consejo. "NUNCA TOMES DECISIONES EN MOMENTOS DE ODIO Y DOLOR, PUES PUESDES ARREPENTIRTE DEMASIADO TARDE" Entonces se paro y reflexiono, decidió dormir ahí mismo aquella noche y al día siguiente tomar una decision. Al amanecer ya con la cabeza fría, el dijo: "NO VOY A MATAR A MI ESPOSA".
Voy a volver con mi patrón y a pedirle que me acepte de vuelta. Solo que antes, quiero decirle a mi esposa que siempre le fui fiel a ella."
Se dirigió a la puerta de la casa y toco. Cuando la esposa le abre la puerta y lo reconoce, se cuelga de su cuello y lo abraza afectuosamente.
El trata de quitársela de arriba, pero no lo consigue.
Entonces con lagrimas en los ojos le dice: "Yo te fui fiel y tu me traicionaste...
Ella espantada le responde: "Como? yo nunca te traicione, te espere durante veinte años.
El entonces le pregunto: "Y quien era ese hombre que acariciabas ayer por la tarde?
Y ella le contesto: "AQUEL HOMBRE ES NUESTRO HIJO. Cuando te fuiste , descubrí que
estaba embarazada. Hoy el tiene veinte años de edad. Entonces el marido entro, conoció, abrazo a su hijo y les contó toda su historia, en cuanto su esposa preparaba la cena. Se sentaron a comer el ultimo pan juntos. DESPUÉS DE LA ORACIÓN DE AGRADECIMIENTO, CON LAGRIMAS DE EMOCIÓN, el partió el pan y al abrirlo, se encontró todo su dinero, el pago de sus veinte años de dedicación.

Autor: desconocido.

Mar te dice al oído:

La vida me enseñó que no es aconsejable tomar atajos, y vivirla en
pleno para lo bueno y lo malo..los atajos a veces nos hacer perder
oportunidades en la vida.

También me enseñó a no ser curiosa con aquello que incita al peligro,
el peligro nunca fué buen consejero.

Las decisiones importantes deben tomarse con calma, las prisas solo
traen decisiones precipitadas, la calma lleva a la calma...


viernes 13 de mayo de 2011



Mar te dice al oído:

No se muy bien ni como empezar mi relato, aunque se muy bien como me siento...
Vivo en una zona muy cercana al terremoto de Lorca, sentí en mis propias carnes el
miedo, ese temblor que hizo tambalearse todo, hasta mis pensamientos que se agolpaban de golpe...

En el mundo cada día, cada hora, cada segundo estamos rodeados de tragedias y vivo cada una como si fuera mía, pero esta....esta me ha alcanzado en pleno, ha pasado cerquita y siento que no soy capaz de reponerme a la tragedia...puede sonar irónico porque al fin y al cabo mis pertenencias y mi vida siguen igual que antes del terremoto, habiendo personas que están sin nada, pero algo se tambaleó en mi..siento una tristeza que no puedo controlar, siento mis lágrimas florecer ante cualquier comentario,cualquier imagen...y quisiera controlarlo pero eso es algo que no me enseñaron en la escuela...

A lo largo de mis años (jóvenes aun) he tenido historias buenas,malas..he pasado por un accidente de coche que me dejo inmovilizados los brazos por 23 días(sufrí luxación de los 2 hombros) con lo que esto conlleva,no podía hacer nada por mi misma, fue una situación muy dura pero lo supere, el año que estuve en rehabilitacion a diario fue muy duro pero también lo supere, de hecho hoy estoy escribiendo esto con mis brazos perfectamente sanos...

Quisiera saber como hago para superar esta tristeza, que me enseñen a no sentirme un poco idiota por lo que me esta sucediendo..( si, la vida también me ha enseñado que cuando mostramos nuestros sentimientos..hasta te puedes sentir idiota...que tontería verdad?).

Mi único escape son estas palabras..palabras que ahora hago vuestras,porque necesito gritarlo aunque sea en este espacio, necesito liberarme y sobre todo necesito sentirme bien conmigo misma....






martes 10 de mayo de 2011



En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco
Los reyes le ofrecieron cantidades fabulosas por el caballo pero el hombre decía: "Para mí, él no es un caballo, es una persona. ¿Y cómo se puede vender a una persona, a un amigo?". Era un hombre pobre pero nunca vendió su caballo.
Una mañana descubrió que el caballo ya no estaba en el establo. Todo el pueblo se reunió diciendo: "Viejo estúpido. Sabíamos que algún día le robarían su caballo. Hubiera sido mejor que lo vendieras. ¡Qué desgracia!".
-"No vayáis tan lejos" - dijo el viejo- "Simplemente decid que el caballo no estaba en el establo. Este es el hecho, todo lo demás es vuestro juicio. Si es una desgracia o una suerte, yo no lo sé, porque esto apenas es un fragmento. ¿Quién sabe lo que va a suceder mañana?".
La gente se rió del viejo. Ellos siempre habían sabido que estaba un poco loco. Pero después de 15 días, una noche el caballo regresó. No había sido robado, se había escapado. Y no solo eso sino que trajo consigo una docena de caballos salvajes.
De nuevo se reunió la gente diciendo: "Tenías razón, viejo. No fue una desgracia sino una verdadera suerte."
-"De nuevo estáis yendo demasiado lejos" - dijo el viejo- Decid solo que el caballo ha vuelto... ¿quien sabe si es una suerte o no? Es sólo un fragmento. Estáis leyendo apenas una palabra en una oración. ¿Cómo podéis juzgar el libro entero?".
Esta vez la gente no pudo decir mucho más, pero por dentro sabían que estaba equivocado. Habían llegado doce caballos hermosos.....
El viejo tenía un hijo que comenzó a entrenar a los caballos. Una semana más tarde se cayó de un caballo y se rompió las dos piernas. La gente volvió a reunirse y a juzgar: "De nuevo tuviste razón" – dijeron -. Era una desgracia. Tu único hijo ha perdido el uso de sus piernas y a tu edad el era tu único sostén. Ahora estás más pobre que nunca.
-"Estáis obsesionados con juzgar" - dijo el viejo." No vayáis tan lejos, sólo decid que mi hijo se ha roto las dos piernas. Nadie sabe si es una desgracia o una fortuna. La vida viene en fragmentos y nunca se nos da más que esto.
Sucedió que pocas semanas después el país entró en guerra y todos los jóvenes del pueblo eran llevados por la fuerza al ejército. Sólo se salvó el hijo del viejo porque estaba lisiado. El pueblo entero lloraba y se quejaba porque era una guerra perdida de antemano y sabían que la mayoría de los jóvenes no volverían.
-"Tenías razón viejo era una fortuna. Aunque tullido, tu hijo aún está contigo. Los nuestros se han ido para siempre".
-"Seguís juzgando- dijo el viejo. Nadie sabe. Sólo decid que vuestros hijos han sido obligados a unirse al ejército y que mi hijo no ha sido obligado. Solo Dios sabe si es una desgracia o una suerte que así suceda".
No juzgues o jamas serás uno con el todo. Te quedarás obsesionado con fragmentos, sacarás conclusiones de pequeñas cosas. Una vez que juzgas, has dejado de crecer.

Mar te dice al oído:

A veces nos obsesionamos demasiado en sacar apresuradas conclusiones,
creo que nadie está capacitado para designar el bien o el mal,
para hacer un juicio justo sobre los demás.
Siempre he pensado que tu juez es tu propia conciencia,
ella nunca miente y ella será la que marque el juicio sobre ti
para el resto de tus días...


sábado 7 de mayo de 2011



Aquel año el invierno neoyorquino se extendió lánguidamente hasta fines de abril. Como vivía sola y era ciega, tendía a permanecer en casa gran parte del tiempo.

Por fin, un día el frío desapareció y entró la primavera, llenando el aire con una fragancia penetrante y alborozadora . Por la ventana de atrás, un alegre pajarito gorjeaba con persistencia, invitándome a salir.

Consciente de lo caprichoso que es abril, me aferré a mi abrigo de invierno pero, como una concesión al cambio de temperatura, dejé mi bufanda de lana, mi sombrero y mis guantes. Tomando mi bastón de tres picos salí alegremente al pórtico que lleva directamente a la calle. Levanté la cara hacia el sol, dándole una sonrisa de bienvenida en reconocimiento por su calidez y su promesa.

Mientras caminaba por la calle cerrada donde vivo , mi vecino me saludó con un "hola" musical y preguntó si deseaba que me condujera a alguna parte. "No, gracias" respondí. " Mis piernas han estado descansando todo el invierno y mis articulaciones necesitan desesperadamente de ejercicio, así que iré caminando".

Al llegar a la esquina aguardé, como era mi costumbre, a que alguna persona me permitiera atravesar con ella la calle cuando el semáforo estuviera en verde.

El sonido del tráfico me pareció un poco más largo que de costumbre, y sin embargo, nadie se ofreció a ayudarme.

Permanecí allí pacientemente y comencé a canturrear una melodía que recordaba. Era una canción de bienvenida a la primavera que había aprendido de niña en la escuela.

De repente, una voz masculina, fuerte y bien modulada, me habló :

"Parece un ser humano muy alegre", dijo. "¿Me daría el placer de acompañarla al otro lado de la calle?".

Adulada por tanta caballerosidad, asentí sonriendo, musitando un "sí" apenas inteligible.

Con amabilidad me rodeó el brazo con su mano y bajamos de la acera. Mientras avanzábamos lentamente, habló del tema más obvio -el clima- y qué bueno era estar vivo en un día como aquel.

Caminábamos al mismo paso y era difícil saber quién conducía a quién.

Apenas habíamos llegado al otro lado cuando una y otra vez comenzaron a escucharse las impacientes bocinas; seguramente había cambiado el semáforo.

Dimos algunos pasos más para alejarnos de la esquina.

Me volví hacia él para agradecer su ayuda y su compañía. Antes de que hubiera pronunciado una palabra, me habló:

"No sé si sabe", dijo, "qué grato es encontrar a alguien tan alegre como usted que acompañe a un ciego como yo a atravesar la calle".

Aquel día de primavera ha permanecido en mi memoria por siempre.

Charlotte Wechsler

En Pequeños Milagros, libro de Yitta Halberstam/Judith Leventhal

Mar te dice al oído:

Ciego no es aquel que no puede ver,
ciego es aquel que aun conservando la vista
no es capaz de contemplar lo que le rodea,
tanto a nivel personal como afectivo,
ciego es aquel que aun viendo la luz del dia
o el resplandor de la noche, solo ve aquello
que su mente indica, pobre de aquel que aun
conservando su vista no disfruta de otros placeres
como son el tacto,el perfume,la delicadeza de una melodia
y la alegria de ver cada dia un nuevo amanecer....





miércoles 4 de mayo de 2011



Cuentan que había una vez un rey muy apuesto que estaba buscando
esposa. Por su palacio pasaron todas las mujeres más hermosas
del reino y de otros más lejanos; muchas le ofrecían además de su
belleza y encantos muchas riquezas, pero ninguna lo satisfacía
tanto como para convertirse en su reina.

Cierto día llegó una mendiga al palacio de este rey y con mucha
lucha consiguió una audiencia. "No tengo nada material que
ofrecerte; solo puedo darte el gran amor que siento por ti" le dijo
al rey " puedo hacer algo para demostrarte ese amor" Esto
despertó la curiosidad del rey, quien le pidió que le dijera que
sería eso que podía hacer." Pasaré 100 días en tu balcón, sin comer
ni beber nada, expuesta a la lluvia, al sereno, al sol y al frío de
la noche. Si puedo soportar estos 100 días, entonces me
convertirás en tu esposa".

El rey, sorprendido más que conmovido, aceptó el reto. Le dijo
”acepto. Si una mujer puede hacer todo esto por mi¬, es digna de
ser mi esposa". Dicho esto, la mujer empezó su sacrificio. Empezaron a
pasar los días y la mujer valientemente soportaba las peores
tempestades... muchas veces sentía que desfallecía del hambre y
frío, pero la alentaba imaginarse finalmente al lado de su gran
amor. De vez en cuando el rey asomaba la cara desde la comodidad
de su habitación para verla y le hacía señas de aliento con el pulgar.
Así¬ fue pasando el tiempo... 20 días...50... la gente del reino estaba
feliz, pues pensaban "por fin tendremos una reina!!"... 90
días... y el rey continuaba asomando su cabeza de vez en cuando
para ver los progresos de la mujer. "esta mujer es increíble"
pensaba para sí mismo y volvía a darle alientos con señas.

Al fin llegó el día 99 y todo el pueblo empezó a reunirse en las afueras del
palacio para ver el momento en que aquélla mendiga se
convertirá en esposa del rey. Fueron contando las horas... a las 12 de la
noche de ese día tendrían reina!! ... la pobre mujer estaba muy
desmejorada; había enflaquecido mucho y contraído enfermedades.
Entonces sucedió. A las 11:00 de la noche de aquél da 99, faltando
apenas una hora para que llegara el día 100, la valiente mujer se
rindió... y decidió retirarse de aquel palacio. Dio una triste
mirada al sorprendido rey y sin decir ni media palabra se
marchó. La gente estaba conmocionada!! Nadie podía entender por qué
aquella valiente mujer se había rendido faltando tan solo 1 hora
para ver sus sueños convertirse en realidad!! Había soportado
tanto!!

Al llegar a su casa, su padre se había enterado ya de lo
ocurrido. Le preguntó: "por qué te rendiste a tan solo instantes de ser la reina?"
y ante su asombro ella respondió: "Estuve 99 días y 23 horas en su balcón,
soportando todo tipo de calamidades y no fue capaz de liberarme de
ese sacrificio. Me veía padecer y solo me alentaba a continuar, sin
mostrar siquiera un poco de piedad ante mi sufrimiento.
Esperé todo este tiempo un atisbo de bondad y consideración que nunca
llegaron. Entonces entendí: una persona tan egoísta, desconsiderada y
ciega, que solo piensa en si¬ misma, no merece mi amor.

Moraleja: Cuando ames a alguien y sientas que para mantener a
esa persona a tu lado tienes que sufrir, sacrificar tu esencia y hasta
rogar... aunque te duela, retírate. Y no tanto porque las cosas se
tornen difíciles, sino porque quien no te haga sentir
valorado(a), quien no sea capaz de dar lo mismo que tu, quien no pueda
establecer el mismo compromiso, la misma
entrega... simplemente NO TE MERECE

Autor: desconocido.

Mar te dice al oído;
Amar es entregar sin esperar nada a cambio,
amar es sentir un vacio, cuando no esta a tu lado,
amar es descubrir que la felicidad existe y
que la felicidad tiene solo un nombre...el
de la persona a quien amas.


 
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