SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna: Especial Día del Padre
Mostrando entradas con la etiqueta Especial Día del Padre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Especial Día del Padre. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de marzo de 2012



Mi papá murió hace 4 años, partió amargado y solitario. Se fue de la casa cuando yo tenía 14 años, alegando que quería vivir su propia vida. Lo hizo a pesar de que no teníamos qué comer.
Fue alcohólico, aunque decía que podía dejar de tomar en cualquier momento. Nunca me abrazó porque según el, los hombres no se demuestran ternura. No jugó conmigo ni con mis hermanos, porque eso es asunto de mamás.
No sabía nada de mí, pero, cuando yo cometía un error, era implacable conmigo. Decía que trabajaba para su familia, sin embargo en la práctica éramos la última de sus prioridades.
Durante años lo resentí. Marqué con ese rencor todas mis ilusiones e hice más frustrantes mis desilusiones. Un día me casé con una mujer maravillosa y me prometí que no iba a ser como él. Pensaba que ser buen padre era tratar bien a los míos, darles lo mejor que pudiera y estar con ellos cuando me necesitaran.
Un día le pregunté a mi esposa porqué mis hijos no me hacían caso a mí, sino a ella. Quería averiguar porqué los niños no disfrutaban estando conmigo. -¿Sabes? -me respondió.- Cuando estás con ellos lo haces más porque es tu responsabilidad y no por que sea tu privilegio.
Tus hijos van a disfrutar de ti. Sólo cuando tú disfrutes de ellos. Me di cuenta que era tanto mi resentimiento y mi deseo de ser diferente a mí papá que me estaba pareciendo a él.
Mi padre no estaba en la casa por borracho y yo por responsable. Él era lejano porque los niños eran cosa de mujeres y yo por que quería ser estricto y educarlos bien.
Entonces comencé a descubrir las maravillas de pasar el tiempo con mis hijos, a jugar con ellos, a integrarme a su vida. Dejé de intentar que ellos fueran como yo esperaba, y empecé a apreciar más lo que ellos eran.
Me permití inspirarme con su alegría y espontaneidad. Caí en cuenta de que yo podía crecer con ellos. Ya no me esforzaba por ser el adulto que lo sabía todo, mas bien me inclinaba a ser más la persona que quiere enseñar, pero que también está dispuesta a aprender. Que no sólo sabe dar, sino que sabe recibir.
Esto no ha sido fácil. Aún me descubro autoritario, lejano, rígido, impulsivo. Entonces recuerdo que eso no es lo que soy y me abro de nuevo al regalo de la vida, de los míos, de mi esposa y de mis hijos.
Hoy, día del padre, celebro mi oportunidad de ser padre, los abrazos de mis hijos, los ejércitos de enanos que crean caos de fantasía, que rompen nuestros esquemas a punta de sonrisas e indolencias.
La infancia de mi padre fue más dura que la mía. Le enseñaron que la vida era una carga. Él para su padre fue una carga. No conoció la ternura ni el apoyo, nadie se sintió orgulloso de él y él tampoco aprendió a sentirse orgulloso de sí mismo.
Papá, antes de que te fueras hubiera querido decirte que, para mí, al igual que para ti, ser un niño no fue fácil, pero es más difícil ser adulto si encadeno mi vida y la de los míos a los rencores y a los fantasmas del pasado.
Quiero perdonarte, darte la libertad en mi corazón de ser un buen padre, Reconocer que a tu manera hiciste lo mejor que pudiste con tu vida.
Sé que sentiste el dolor de tus propios errores. No me será fácil convertir en ángeles mis fantasmas, pero abriré con determinación las puertas de la aceptación y la gratitud.
Papá, me siento orgulloso de ti, porque sin ti yo no sería lo que soy, porque tu vida me ayudó a encontrar mi camino, tu dolor me ayudó a evitar el mío, tus cualidades florecen en mí y valoro como un tesoro haberlas heredado de ti.
Seria importante que cada uno pudiera hoy .... reconciliarse con su pasado ....valorar lo bueno de la vida y agradecer a quienes han aportado a lo que eres hoy.

¡Feliz Día del Padre!

Autor: desconocido

Mar te dice al oído:

Con esta reflexión que me ha llegado directa
al corazón, pongo punto y final a estas reflexiones
dedicadas a la figura del padre.Espero os haya gustado
esta pequeña selección.

Feliz dia del Padre.


domingo, 18 de marzo de 2012



Querido Papá:

Quiero contarte algo que se refiere a nosotros dos. Quiero compartir contigo algunas experiencias que viví a tu lado sin que tu lo supieras, experiencias que de alguna manera apreciaría transmitirle a mi hijo, cuando sea yo quien lo tenga.

.... Cuando pensabas que no te veía, te escuché pedirle al Ser Supremo salud y trabajo para nosotros, y aprendí que existía Alguien con quien yo podría conversar en el futuro.

.... Cuando pensabas que no te veía, te vi preocuparte por tus amigos sanos y por tus amigos enfermos, y así aprendí que todos debemos ayudarnos y cuidarnos unos a otros.

.... Cuando pensabas que no te veía, te vi dar tu tiempo y dinero para ayudar a personas que nada tenían, y aprendí que aquellos que tienen, debemos compartirlo con quienes no tienen.

.... Cuando pensabas que no te veía, te sentí darme un beso por la noche y me sentí amado y seguro.

.... Cuando pensabas que no te veía, te vi atender la casa y a todos los que vivimos en ella, y aprendí a cuidar lo que es dado.

.... Cuando pensabas que no te veía, vi como cumplías con tus responsabilidades, aún cuando no te sentías bien, y aprendí que debo ser responsable cuando crezca.

.... Cuando pensabas que no te veía, vi tus lágrimas , y entonces aprendí que a veces las cosas duelen, y que está bien llorar.

.... Cuando pensabas que no te veía, vi que te importaba y quise ser todo lo que puedo llegar a ser.

.... Cuando pensabas que no te veía, aprendí casi todas las lecciones de la vida que necesito saber para ser una buena persona y también productiva cuando crezca.

.... Cuando pensabas que no te veía, te vi y quise decir: ¡gracias por todas las cosas que vi, cuando pensabas que no te veía!

Nosotros, tus hijos.

Mar te dice al oído:

Cuando pensabas que no te veia
observaba cada movimiento,aprendía
de tus actos,recibía cada mimo
en tan solo un gesto o una palabra.

Cuando pensabas que no te veía,
planificaba mi vida así como la de
papá, con ese amor que nos procesaba
con ese buen hacer, hasta con sus regañinas
que hacían de nuestra vida ser mejores en
un futuro..cuando pensabas que no te veía
solo admiraba a ese ser que era mi papá.


sábado, 17 de marzo de 2012

Este fin de semana estarán dedicadas las reflexiones a la figura del Padre, con motivo del próximo Dia Del Padre, espero os gusten.




Don Roque era ya un anciano cuando murió su esposa. Durante largos años había trabajado con ahínco para sacar adelante a su familia. Su mayor deseo era ver a su hijo convertido en un hombre respetado por los demás, proyecto al que dedicó su vida y su escasa fortuna.

A los setenta años, Don Roque se encontraba sin fuerzas, sin esperanzas, solo y lleno de recuerdos. Esperaba que su hijo, ahora brillante profesional, le ofreciera su apoyo y comprensión, pero veía pasar los días sin que este apareciera, y decidió por primera vez en su vida acercarse y pedirle un favor.
Don Roque tocó la puerta.

Hola Papá, ¡Qué milagro que vienes por aquí!
Ya sabes que no me gusta molestarte, pero me siento muy solo; además estoy cansado y viejo.
Pues a nosotros nos da mucho gusto que vengas a visitarnos ya sabes que esta es tu casa.
Gracias hijo, sabía que podía contar contigo, pero temía ser un estorbo. Entonces, ¿No te molestaría que me quedara a vivir con ustedes?.

¡Estoy tan solo!
Ehh ...¿Quedarte a vivir aquí? Si... claro... bueno... no sé si estarías a gusto. Tu sabes la casa es chica... mi esposa es muy especial... y luego los niños...

Mira, hijo, si te causo muchas molestias olvídalo. No te preocupes por mí, alguien me tenderá la mano.
¡No Papá no!, ¡no es eso!. Solo que... no se me ocurre donde podrías dormir. No puedo sacar a nadie de su cuarto, mis hijos no me lo perdonarían... a menos que no te moleste.

¿Qué cosa hijo?.
Bueno... dormir en el patio.
¿Dormir en el patio? Bueno... el patio está bien.
El hijo de Don Roque llamó entonces a su hijo Luis de once años.

Dime Papá.
Mira hijo, tu abuelito se quedará a vivir con nosotros. Tráele una manta para que se abrigue y no pase frío en la noche.

Sí, con gusto... pero... ¿Dónde va a dormir mi abuelito?

En el patio, no quiere que nos incomodemos por su culpa, ya sabes cómo es...
Entonces el niño subió por la manta. Tomó unas tijeras y la cortó en dos. En ese momento llegó su Padre.
¿Qué haces, porqué cortas la cobija de tu abuelito?.
Sabes Papá... estaba pensando...
¿Pensando?
Sí, en guardar la mitad de la manta para cuando tú seas viejo y te vayas a vivir a mi casa.

Autor: desconocido

Mar te dice al oído:

No pude evitar estremecerme al leer esta reflexión
a veces esta sociedad es tan injusta con aquellos que nos dieron la vida
aquellos que la daban por nosotros,
aquellos por los que lucharon toda su vida
para que tuvieramos una vida mejor..
y ¿como lo pagan algunas personas?...
Tal y como dice esta reflexión...


Cita del día:

Sólo cuando meditamos lo que nos cuestan nuestros hijos, empezamos a darnos cuenta de la deuda que tenemos contraída con nuestro padres”







 
Abril 2008 | Diseñado por anita