SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna

martes, 10 de mayo de 2011



En una aldea había un anciano muy pobre, pero hasta los reyes envidiaban porque poseía un hermoso caballo blanco
Los reyes le ofrecieron cantidades fabulosas por el caballo pero el hombre decía: "Para mí, él no es un caballo, es una persona. ¿Y cómo se puede vender a una persona, a un amigo?". Era un hombre pobre pero nunca vendió su caballo.
Una mañana descubrió que el caballo ya no estaba en el establo. Todo el pueblo se reunió diciendo: "Viejo estúpido. Sabíamos que algún día le robarían su caballo. Hubiera sido mejor que lo vendieras. ¡Qué desgracia!".
-"No vayáis tan lejos" - dijo el viejo- "Simplemente decid que el caballo no estaba en el establo. Este es el hecho, todo lo demás es vuestro juicio. Si es una desgracia o una suerte, yo no lo sé, porque esto apenas es un fragmento. ¿Quién sabe lo que va a suceder mañana?".
La gente se rió del viejo. Ellos siempre habían sabido que estaba un poco loco. Pero después de 15 días, una noche el caballo regresó. No había sido robado, se había escapado. Y no solo eso sino que trajo consigo una docena de caballos salvajes.
De nuevo se reunió la gente diciendo: "Tenías razón, viejo. No fue una desgracia sino una verdadera suerte."
-"De nuevo estáis yendo demasiado lejos" - dijo el viejo- Decid solo que el caballo ha vuelto... ¿quien sabe si es una suerte o no? Es sólo un fragmento. Estáis leyendo apenas una palabra en una oración. ¿Cómo podéis juzgar el libro entero?".
Esta vez la gente no pudo decir mucho más, pero por dentro sabían que estaba equivocado. Habían llegado doce caballos hermosos.....
El viejo tenía un hijo que comenzó a entrenar a los caballos. Una semana más tarde se cayó de un caballo y se rompió las dos piernas. La gente volvió a reunirse y a juzgar: "De nuevo tuviste razón" – dijeron -. Era una desgracia. Tu único hijo ha perdido el uso de sus piernas y a tu edad el era tu único sostén. Ahora estás más pobre que nunca.
-"Estáis obsesionados con juzgar" - dijo el viejo." No vayáis tan lejos, sólo decid que mi hijo se ha roto las dos piernas. Nadie sabe si es una desgracia o una fortuna. La vida viene en fragmentos y nunca se nos da más que esto.
Sucedió que pocas semanas después el país entró en guerra y todos los jóvenes del pueblo eran llevados por la fuerza al ejército. Sólo se salvó el hijo del viejo porque estaba lisiado. El pueblo entero lloraba y se quejaba porque era una guerra perdida de antemano y sabían que la mayoría de los jóvenes no volverían.
-"Tenías razón viejo era una fortuna. Aunque tullido, tu hijo aún está contigo. Los nuestros se han ido para siempre".
-"Seguís juzgando- dijo el viejo. Nadie sabe. Sólo decid que vuestros hijos han sido obligados a unirse al ejército y que mi hijo no ha sido obligado. Solo Dios sabe si es una desgracia o una suerte que así suceda".
No juzgues o jamas serás uno con el todo. Te quedarás obsesionado con fragmentos, sacarás conclusiones de pequeñas cosas. Una vez que juzgas, has dejado de crecer.

Mar te dice al oído:

A veces nos obsesionamos demasiado en sacar apresuradas conclusiones,
creo que nadie está capacitado para designar el bien o el mal,
para hacer un juicio justo sobre los demás.
Siempre he pensado que tu juez es tu propia conciencia,
ella nunca miente y ella será la que marque el juicio sobre ti
para el resto de tus días...


6 comentarios:

escuchando palabras dijo...

Totalmente de acuerdo Mar...pero hay q aprender a ser mas flexibles mas maduros, menos egoistas, me ayudo a repensar cosas este post, besos

escuchando palabras dijo...

ahhh!!! me olvidaba me gusta mucho la musica de tu blogs, jeje

eclipse de luna dijo...

Escuchando palabras:
Me alegro te haya gustado esta reflexion, como tambien me alegra que te guste la musica.

Nerea dijo...

Se necesita algo de presprectiva para saber, como dice esta historia, si algo sera una desgracia o una suerte. Solo el tiempo lo puede decir y las cosas no suelen pasar por casualidad.

Kike dijo...

"Siempre he pensado que tu juez es tu propia conciencia". MAR.

Que grandiosas palabras, para meditarlas con tiempo.
Siempre creí que en nosotros está el juez, es solo cuestión de encontrarlo.
Un beso
Gracias

Mageritdoll dijo...

Yo soy de los que, aunque en ocasiones me cueste, pienso que las cosas suceden por algo, que no hay que sacar conclusiones precipitadas de las "posibles consecuencias", porque como dice la historia, no se puede saber si son malas o buenas esas consecuencias hasta que pase un tiempo y sigan aconteciendo otros hechos... Y siempre hay que seguir adelante, no agobiarse ni alegrarse en exceso... porque nunca se sabe... Hay que vivir, pero sin juzgar, ciertamente...

Sergio y Cristina&Mageritdoll

 
Abril 2008 | Diseñado por anita