SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna: abril 2011

sábado 30 de abril de 2011



"Generalmente, las madres, mas que Amar A Los Hijos, se aman en los hijos" (Friedrich Nietzsche)

Mama SOLO MUERE CUANDO QUIERE

Tenía 6 años Cuando Yo maté a mi mamá por primera vez. No Quería que Estuviera junto a mí en mi 1 º día de clase. Yo me consideraba lo Suficientemente fuerte para Enfrentar los desafíos que la nueva vida me traería.

Pocas semanas Después descubrí que ella aliviado Aún Estaba allí, lista para defenderme de los compañeros agresivos que me amenazaban, y para auxiliarme frente a las Dificultades de mis primeras cuentas.

A los 14 años la yerba mate nuevamente. No la quería imponiéndome reglas o límites, ni que me impidiera vivir la plenitud de los vuelos menores.

Pero enseguida, con la primera borrachera, felizmente la redescubrí viva, ella Cuándo fue no solo me curo de la resaca, sino que También impidió la vergonzosa paliza que recibiría de mi padre.

A los 18 años pensé que Mataria a mi madre definitivamente, sin posibilidades para la Resurrección. Había entrado a la facultad, me había mudado a la capital, Hacia política estudiantil, actividades en que la presencia materna no Cabia en ninguna hipótesis.

Ingenuo engaño: cuando me descubrí confundido sobre que rumbo seguir, volví a la casa materna, único espacio posible de guarida y comprensión.

A los 23 años me di cuenta que la muerte materna era posible, lentitud requería solo ... Fué cuando me casé, Planté bandera de la Independencia y seguí viaje.

Pero Bastó ver nacer a mi primera hija, Para descubrir que ese ser llamado madre se transformaría en un especimen Más aún vigoroso llamado abuela. Aún para quien no doble Vivió la experiencia, abuela es madre en dosis ...

A pesar de todo continué Creyendo en la tesis de la muerte lenta y demorada, y de a poco me fui sintiendo mas distante y autónomo, Aun Cuando un Intervalos regulares ella reapareciese en mi vida desempeñando papeles importantes y únicos, papeles que solamente ella Podría protagonizar ...

Pero el final de esa historia, al contrario de lo que siempre imaginé, fué ella quien la definió: cuando menos lo esperaba, ella decidió morir.

Así, sin mas, ni menos, sin pedir permiso, el pecado Hora Marcada u ocasión para la despedida. Ella simplemente se fué, dejando la lección: las madres para siempre hijo. Al contrario de lo que siempre imaginé, son ellas quienes esta cuanto Deciden eternidad Puede durar en la vida, y cuanto queda relegado para el etéreo terreno de la nostalgia ...

Desconozco el autor
No sé ... Si la vida es corta o demasiado larga para nosotros, Solo sé qué debemos Demostrar nuestro amor a las personas, Mientras ellas Están por aqui ...

Es por eso que tenemos que amarla siempre! Y no matarla en vida ... Nunca sabremos Cuando Ella va a partir querer ... El vacío que queda, nunca conseguiremos llenarlo ... Aún para quien la tiene A su lado, amala ... Siempre Abrázala ...

Y para quien ya no la tiene ...

Guarda sus recuerdos en el mas precioso de los baúles ...

Dondequiera Que Esté ella, debes saber que siempre vá un entender el mensaje ... Va a llorar Cuando llores ... Va a sonreir Cuando sonrías ... Va a velar por tu sueño, como lo Hacía Cuando eras un niño ...

No esperes su partida para darle AMOR.

Un día vas a Descubrir que tal vez la persona mas que te amo en la vida, ella fué ...

Incondicionalmente ... Desde que surgiste en esta vida ... Si ella está a tu lado, dale un beso y un abrazo, y decil lo que ella siempre quizo oír:
MAMA..TE QUIERO!!

Mar te dice al oído:

Por todo eso, por lo que me ha dado en esta vida, por lo
que me ha enseñado, por su amor incondicional, y por ser
quien es, desde aqui quiero agradecerle todo lo que ha hecho
por mi...se que esto no lo leerá pero quiero rendirle estas
palabras y decirle....MAMA...TE QUIERO.


miércoles 27 de abril de 2011



Extracto del libro "Ni lobo ni perro. Por senderos olvidados con un anciano indio" de Kent Nerburn.

Nosotros los indios sabemos del silencio. No le tenemos miedo. De hecho, para nosotros es más poderoso que las palabras.

Nuestros ancianos fueron educados en las maneras del silencio, y ellos nos transmitieron ese conocimiento a nosotros. Observa, escucha, y luego actúa, nos decían. Ésa es la manera de vivir.

Observa a los animales para ver cómo cuidan a sus crías. Observa a los ancianos para ver cómo se comportan. Observa al hombre blanco para ver qué quiere. Siempre observa primero, con corazón y mente quietos, y entonces aprenderás. Cuando hayas observado lo suficiente, entonces podrás actuar.

Con ustedes es lo contrario. Ustedes aprenden hablando. Premian a los niños que hablan más en la escuela. En sus fiestas todos tratan de hablar. En el trabajo siempre están teniendo reuniones en las que todos interrumpen a todos, y todos hablan cinco, diez o cien veces. Y le llaman "resolver un problema". Cuando están en una habitación y hay silencio, se ponen nerviosos. Tienen que llenar el espacio con sonidos. Así que hablan impulsivamente, incluso antes de saber lo que van a decir.

A la gente blanca le gusta discutir. Ni siquiera permiten que el otro termine una frase. Siempre interrumpen. Para los indios esto es muy irrespetuoso e incluso muy estúpido. Si tú comienzas a hablar, yo no voy a interrumpirte. Te escucharé. Quizás deje de escucharte si no me gusta lo que estás diciendo. Pero no voy a interrumpirte. Cuando termines, tomaré mi decisión sobre lo que dijiste, pero no te diré si no estoy de acuerdo, a menos que sea importante. De lo contrario, simplemente me quedaré callado y me alejaré. Me has dicho lo que necesito saber. No hay nada más que decir. Pero eso no es suficiente para la mayoría de la gente blanca.

La gente debería pensar en sus palabras como si fuesen semillas. Deberían plantarlas, y luego permitirles crecer en silencio. Nuestros ancianos nos enseñaron que la tierra siempre nos está hablando, pero que debemos guardar silencio para escucharla.

Existen muchas voces además de las nuestras. Muchas voces.

Mar te dice al oído;
Esta es mi pequeña aportacion en el dia internacional sobre la concienciacion sobre el ruido...

Aqui os dejo una cita....Algunos encuentran el silencio insoportable porque tienen demasiado ruido dentro de ellos mismo


domingo 24 de abril de 2011



Una vez había una gran fiesta en un pueblo. Toda la gente
había dejado sus trabajos y ocupaciones de cada día para reunirse en
la plaza principal, en donde estaban los juegos y los puestitos de
venta de cuanta cosa linda una pudiera imaginarse.
Los niños eran quienes gozaban con aquellos festejos
populares. Había venido de lejos todo un circo, con payasos y
equilibristas, con animales amaestrados y domadores que les hacían
hacer pruebas y cabriolas. También se habían acercado hasta el pueblo toda clase de vendedores, que ofrecían golosinas, alimentos y
juguetes para que los chicos gastaran allí los pesos que sus padres o padrinos les habían regalado con objeto de sus cumpleaños, o
pagándoles trabajitos extras.
Entre todas estas personas había un vendedor de globos. Los tenía de
todos los colores y formas. Había algunos que se distinguían por su
tamaño. Otros eran bonitos porque imitaban a algún animal conocido, o extraño. Grandes, chicos, vistosos o raros, todos los globos eran
originales y ninguno se parecía al otro. Sin embargo, eran pocas las
personas que se acercaban a mirarlos, y menos aún los que pedían para comprar algunos.
Pero se trataba de un gran vendedor. Por eso, en un momento en que
toda la gente estaba ocupada en curiosear y detenerse, hizo algo
extraño. Tomó uno de sus mejores globos y lo soltó. Como estaba lleno de aire muy liviano, el globo comenzó a elevarse rápidamente y pronto estuvo por encima de todo lo que había en la plaza. El cielo estabaclarito, y el sol radiante de la mañana iluminaba aquel globo que trepaba y trepaba, rumbo hacia el cielo, empujado lentamente hacia el oeste por el viento quieto de aquella hora. El primer niño gritó:
-¡Mira mamá un globo!
Inmediatamente fueron varios más que lo vieron y lo señalaron a sus
chicos o a sus más cercanos. Para entonces, el vendedor ya había
soltado un nuevo globo de otro color y tamaño mucho más grande. Esto
hizo que prácticamente todo el mundo dejara de mirar lo que estaba
haciendo, y se pusiera a contemplar aquel sencillo y magnífico
espectáculo de ver como un globo perseguía al otro en su subida al
cielo.
Para completar la cosa, el vendedor soltó dos globos con los mejores
colores que tenía, pero atados juntos. Con esto consiguió que un
tropilla de niños pequeños lo rodeara, y pidiera a gritos que su papá o su mamá le comprara un globo como aquellos que estaban subiendo y subiendo. Al gastar gratuitamente algunos de sus mejores globos,
consiguió que la gente le valorara todos los que aún le quedaban, y
que eran muchos. Porque realmente tenía globos de todas formas,
tamaños y colores. En poco tiempo ya eran muchísimos los niños que se paseaban con ellos, y hasta había alguno que imitando lo que viera, había dejado que el suyo trepara en libertad por el aire.
Había allí cerca un niño negro, que con dos lagrimones en los ojos,
miraba con tristeza todo aquello. Parecía como si un honda angustia
se hubiera apoderado de él. El vendedor, que era un buen hombre, se
dio cuenta de ello y llamándole le ofreció un globo. El pequeño movió la cabeza negativamente, y se rehusó a tomarlo.
-Te lo regalo, pequeño-le dijo el hombre con cariño, insistiéndole
para que lo tomara.
Pero el niño negro, de pelo corto y ensortijado, con dos grandes ojos tristes, hizo nuevamente un ademán negativo rehusando aceptar lo que se le estaba ofreciendo. Extrañado el buen hombre le preguntó al pequeño que era entonces lo que lo entristecía. Y el negrito le
contestó, en forma de pregunta:
-Señor, si usted suelta ese globo negro que tiene ahí ¿Será que sube
tan alto como los otros globos de colores?
Entonces el vendedor entendió. Tomó un hermoso globo negro, que nadie había comprado, y desatándolo se lo entregó al pequeño, mientras le decía:-Hace vos mismo la prueba. Soltalo y verás como también tu globo sube igual que todos los demás.
Con ansiedad y esperanza, el negrito soltó lo que había recibido, y
su alegría fue inmensa al ver que también el suyo trepaba velozmente
lo mismo que habían hecho los demás globos. Se puso a bailar, a
palmotear, a reírse de puro contento y felicidad.
Entonces el vendedor, mirándolo a los ojos y acariciando su cabecita
enrulada, le dijo con cariño:
-Mira pequeño, lo que hace subir a los globos no es la forma ni el
color, sino lo que tiene adentro.

Autor: desconocido.

Mar te dice al oído:
Este es uno de esos cuentos que me ha hecho
emocionarme..sin duda uno de las mejores reflexiones
que he escuchado...
La esencia no es la belleza, la esencia se lleva dentro
y es la mejor belleza que puede poseer cualquier persona.


lunes 18 de abril de 2011



En un oasis escondido entre los más lejanos paisajes del desierto, se encontraba el viejo Eliahu de rodillas, a un costado de algunas
palmeras datileras.

Su vecino Hakim, el acaudalado mercader, se detuvo en el oasis a abrevar sus camellos y vio a Eliahu transpirando, mientras parecía cavar en la arena.


-Que tal anciano? La paz sea contigo.

- Contigo -contestó Eliahu sin dejar su tarea.

-¿Qué haces aquí, con esta temperatura, y esa pala en las manos?

-Siembro -contestó el viejo.

-Qué siembras aquí, Eliahu?

-Dátiles -respondió Eliahu mientras señalaba a su alrededor el palmar.

-¡Dátiles!! -repitió el recién llegado, y cerró los ojos como quien escucha la mayor estupidez.

-El calor te ha dañado el cerebro, querido amigo. ven, deja esa tarea y vamos a la tienda a beber una copa de licor.

- No, debo terminar la siembra. Luego si quieres, beberemos...

-Dime, amigo: ¿cuántos años tienes?

-No sé... sesenta, setenta, ochenta, no sé.. lo he olvidado... pero eso, ¿qué importa?

-Mira, amigo, los datileros tardan más de cincuenta años en crecer y recién después de ser palmeras adultas están en condiciones de dar frutos. Yo no estoy deseándote el mal y lo sabes, ojalá vivas hasta los ciento un años, pero tú sabes que difícilmente puedas llegar a
cosechar algo de lo que hoy siembras. Deja eso y ven conmigo.

-Mira, Hakim, yo comí los dátiles que otro sembró, otro que tampoco soñó con probar esos dátiles. Yo siembro hoy, para que otros puedan comer mañana los dátiles que hoy planto... y aunque solo fuera en honor de aquel desconocido, vale la pena terminar mi tarea.

-Me has dado una gran lección, Eliahu, déjame que te pague con una bolsa de monedas esta enseñanza que hoy me diste - y diciendo esto, Hakim le puso en la mano al viejo una bolsa de cuero.

-Te agradezco tus monedas, amigo. Ya ves, a veces pasa esto: tu me pronosticabas que no llegaría a cosechar lo que sembrara. Parecía cierto y sin embargo, mira, todavía no termino de sembrar y ya coseché una bolsa de monedas y la gratitud de un amigo.

-Tu sabiduría me asombra, anciano. Esta es la segunda gran lección que me das hoy y es quizás más importante que la primera. Déjame pues que pague también esta lección con otra bolsa de monedas.

-Y a veces pasa esto -siguió el anciano y extendió la mano mirando las dos bolsas de monedas-: sembré para no cosechar y antes de terminar de sembrar ya coseché no solo una, sino dos veces.

-Ya basta, viejo, no sigas hablando. Si sigues enseñándome cosas tengo miedo de que no me alcance toda mi fortuna para pagarte...

Jorge Bucay
Mar te dice al oído:
No importa si la cosecha saldrá buena o mala,
lo importante son los frutos que dará...

Dicen que recogemos aquello que sembramos en nuestra vida,
mi cosecha no es muy rica,
pero suelo sembrar cariño donde voy,cariño a las personas que quiero,
a las que empiezo a conocer y también a aquellas que quizás no conoceré..

Mi siembra me da mis frutos la satisfacción de recoger cada muestra
de cariño...


viernes 15 de abril de 2011



Hace mucho tiempo en un palacio vivían tres hermosas damas. Una
mañana, mientras paseaban por el maravilloso jardín con sus fuentes y rosales,
empezaron a preguntarse cuál de las tres tenía las manos más hermosas.

Elena, que se había teñido los dedos mientras sacaba
las deliciosas fresas, pensaba que las suyas eran las más hermosas.

Antonieta había estado entre las rosas fragantes y sus manos habían
quedado impregnadas de perfume. Para ella las suyas eran las más hermosas.

Juana había metido los dedos en el claro arroyo y las gotas de agua
daban resplandores como si fueran diamantes. Ella pensaba
que sus manos eran las más hermosas.

En esos momentos, llegó una muchacha menesterosa que pidió que le
dieran una limosna, pero las damas reales apartaron de ella sus
vestiduras reales y se alejaron. La mendiga, pasó a una
cabaña que se hallaba cerca de allí y una mujer
tostada por el sol y con las manos manchadas
por el trabajo, le dió pan.

La mendiga, continúa diciendo la leyenda,
se transformó en un ángel que apareció en la puerta del
jardín y dijo:

- "Las manos más hermosas son aquellas que
están dispuestas a bendecir y ayudar a sus semejantes."

Ojalá todos tuviéramos manos tan hermosas como éstas.

La verdadera belleza esta en el corazon y las actitudes de las personas.

Autor: desconocido.

Mar te dice al oido:

Las manos mas hermosas son aquellas que con solo su tacto
pueden hacer calmar el dolor,
las que con solo una caricia,
tienen el milagro de transmitir sentimientos,
aquellas que cuando te abrazan,
sientes que son una coraza que impiden llegar mas dolor,
Las manos mas hermosas son aquellas
que sin pedir nada a cambio, aman,calman y transmiten
los sentimientos del corazon.


lunes 11 de abril de 2011



El Gran Maestro y el Guardián se dividían la administración de un monasterio Zen.
Cierto día, el Guardián murió, y fue preciso sustituirlo.

El Gran Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.

- Voy a presentarles un problema -dijo el Gran Maestro- y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del Templo.

Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima estaba un florero de porcelana carísimo, con una rosa roja que lo decoraba.

- Éste es el problema -dice el Gran Maestro -resuélvanlo-.

Los discípulos contemplaron perplejos el "problema", por lo que veían los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor. ¿Qué representaba aquello?
¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?


Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el "problema", hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

- ¡¡¡ Al fin alguien que lo hizo !!! - exclamó el Gran Maestro-
Empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años , Usted es el nuevo guardián.

Al volver a su lugar el alumno, el Gran Maestro explicó:

- Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un "problema". No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.
Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, por más que insistimos en recorrerlo porque nos trae comodidad... "Solo existe una manera de lidiar con un problema": atacándolo de frente.
En estas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.

Recuerda que un problema, es un problema.

No tiene caso tratar de "acomodarlo" y darle vueltas, si al fin y al cabo ya no es otra cosa más que "UN PROBLEMA".
Déjalo, hazlo a un lado y continúa tu misión.
No huyas de él... No lo escondas ...

¡ Acaba con él.!

Autor: desconocido.

Mar te dice al oído:
A veces los problemas grandes o pequeños
no dejan pasar la luz...
Quizás le damos demasiadas vueltas a
nuestros problemas cuando realmente la
solucion es acabar con ellos de una u otra manera.

No dejes que los problemas envuelvan toda tu vida
ve rompiendo la tela de araña, y notaras como el problema
va saliendo, no disfraces los problemas,acaba con ellos.


 
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