SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna: enero 2011

lunes, 31 de enero de 2011



Érase una vez una muchacha de nombre Nadia, cuya belleza atraía a todos los que la conocían. A pesar de ello, Nadia se sentía muy sola. Tras la alegría del primer encuentro con sus pretendientes, les encontraba defectos. Entonces, sentía que su amor se marchitaba y seguía anhelando su ideal de pareja perfecta.

Un día, Nadia oyó hablar de un sabio que a todos conmovía con sus palabras. Aquella noche, decidió consultarle su problema.
"Tal vez -se decía- me pondrá en el camino de ese hombre ideal que sueño".

A la mañana siguiente, llegó hasta él y, tras exponerle su mala suerte, le dijo:
- Necesito hallar la pareja perfecta. ¿Qué podéis decirme? Una persona como usted, sin duda, habrá encontrado la pareja perfecta.-

Aquel anciano, mirando a Nadia con brillo intenso en sus ojos, le dijo:
- Pasé mi juventud buscando a la mujer perfecta. En Egipto, encontré a una mujer bella e inteligente, pero era muy inconstante y egoísta. En Persia, conocí a una mujer que tenía un alma buena y generosa, pero no teníamos aficiones en común… Y así una mujer tras otra. Al principio, me parecía haber logrado "el gran encuentro", pero, pasado un tiempo, descubría que faltaba algo que mi alma anhelaba. Fueron transcurriendo los años hasta que de pronto, un día…- dijo el anciano haciendo una emocionada pausa, -la vi, resplandeciente y bella. ¡Allí estaba la mujer que yo había buscado toda mi vida!-

-¿Y qué pasó? ¿Te casaste con ella?- replicó entusiasmada la joven Nadia.

- Al final… la unión no pudo llevarse a cabo.

-¿Por qué?, ¿por qué?-

- Porque al parecer– le dijo el anciano con un gran brillo en sus ojos, -ella buscaba la pareja perfecta…-

De cuentos para aprender a aprender (Gaia), de J.M.Doria.

Mar te dice al oído:

No creo en la pareja perfecta, pero si en
el amor verdadero...

Nuestra perfeccion como asi la llamamos
esta llena de imperfecciones segun con
los ojos que se mire...


jueves, 27 de enero de 2011



Olvídate del día cuando esté nublado,
pero no te olvides de tus horas de sol.
Olvídate de los tiempos que te han derrotado,
pero no te olvides de las victorias que has ganado.

Olvídate de los errores que ahora no puedes cambiar,
pero no te olvides de las lecciones que has aprendido.
Olvídate de las desgracias que has tenido,
Pero no te olvides de las alegrías que has vivido.

Olvídate de los días cuando estabas solo,
pero no te olvides de las sonrisas que has recibido.
Olvídate de los planes que no salieron bien,
pero no te olvides siempre de tener un sueño.

Mar te dice al oído:

Podré recordar cosas de mi pasado,
amores, desmores, sueños y vivencias,
pero no dejaré que todo aquello negativo
de mi vida empañe el cristal de la felicidad..

Como dicen...Recordar es fácil para quien tiene memoria,
olvidar es difícil para quien tiene corazón. ...
Y yo..creo que mi corazón siempre forja mi destino.


lunes, 24 de enero de 2011



Los discípulos de un rabino, famoso por ser erudito y fino, le pregutaron por qué acostumbraba a esclarecer la verdad contando una historia.

Él respondió:

- Todo esto puedo explicarlo contando una parábola sobre la propia Parábola.

"Un dia, la Verdad andaba visitando a los hombres sin ropa y sin adornos, tan desnuda como su nombre.

Y todos que la veían, le daban la espalda de miedo o de vergüenza y nadie le daba la bienvenida.

Así, la Verdad recorría los confines de la Tierra, despreciada y apartada.

Una tarde, muy desconsolada y triste, la Verdad encontró a la Parábola que paseaba alegremente, con una ropa muy bella y colorida.

Verdad, ¿por qué estás tan abatida? - le preguntó la Parábola.

- Porque soy tan vieja y fea que los hombres me evitan, replicó la Verdad.

Qué disparate, - dijo la Parábola, riendo.

- No es por eso que los hombres te evitan. Toma, ponte una de mis ropas y fíjate lo que pasa.

Entonces, la Verdad se puso una de las lindas prendas de la Parábola y de repente, en todos los lugares por donde pasaba, era bienvenida.

El rabino sonrió e concluyó: Pues la verdad es que a los hombres no les gusta encarar a la Verdad desnuda...

Ellos, prefieren disfrazarla.

Autor:Desconocido

Mar te dice al oído:

Disfrazar una verdad es como una verdad
a medias, no hay que duela tanto como una
mentira, siempre he pensado que prefiero una
verdad en la cara (buena o mala) que una mentira
por la espalda,duele igual pero esta primera
se termina agradeciendo...


jueves, 20 de enero de 2011



Quizás dé lo mismo si se trata de un año nuevo…
…o de un nuevo grupo de pertenencia,
…de un nuevo lugar donde vivir,
Nada puede ser realmente nuevo si uno lo vive desde viejas actitudes.

Que no se nos vaya nuestro tiempo de vida en asuntos que realmente no valgan la pena.

Nadie vino a este mundo…
… a encerrarse en un lugar seguro,
… a lograr la aprobación de los demás,
… a “matar el tiempo”.

El tiempo es algo precioso: un recurso no renovable.

Que miremos hacia atrás sólo para cerrar los asuntos pendientes. Es el único modo en que el pasado puede realmente pasar:
… decir lo largamente callado,
… hacerse cargo de los errores y pedir disculpas,
… reconocer lo recibido y dar las gracias,
… comprender lo no comprendido,
… dejar ir lo que ya no es.

Que sepamos pedir ayuda cuando la necesitemos, para volver a pararnos sobre nuestros propios pies. Dejarse ayudar es un buen antídoto para la omnipotencia o la necedad.

Que sepamos ayudar a quien lo necesite…
… sin perdernos en el otro,
… sin invadir ni manipular,
… sin generar dependencia,
… sin forcejear para que nadie cambie lo que no está dispuesto a cambiar.

Ayudar requiere el ejercicio de una solidaridad inteligente, consciente de sus trampas y de sus límites.

Que permanezcamos abiertos a encontrar verdaderos compañeros de Camino, afines a nuestra más íntima Esencia. Como decía Vinicius: “La Vida es el arte del encuentro”. No nos escondamos de la Vida.

Vivir Vivo es poco frecuente entre los humanos. Lo logran quienes trabajan para abrir su sensibilidad y su conciencia.

Que seamos parte de aquellos que, más que un “Año Nuevo”, celebran cada día un Día Nuevo, intensamente Vivos.

Y es que hay un único tiempo: AHORA.

Autor: desconocido.

Mar te dice al oído:

Tantas verdades y tan poco tiempo...
Creo que siempre ocurre igual, echamos la culpa
al tiempo cuando somos nosotros dueños de ese tiempo.
Si lo malgastamos o lo valoramos solo depende de
nosotros mismos...

Hay una frase que siempre me ha gustado y dice asi...

No cuentes los dias..haz que los dias cuenten.


domingo, 16 de enero de 2011



No esperes una sonrisa para ser genial…

No esperes ser amado para amar…

No esperes estar solo para reconocer el inmenso valor de un amigo…

No espere el luto del mañana para reconocer la importancia de quienes están hoy en tu vida…

No esperes tener el mejor de los empleos para ponerte a trabajar…

No esperes la nostalgia del otoño para recordar un conejo…

No esperes la enfermedad para reconocer que tan frágil es la vida…

No esperes a la persona perfecta para entonces enamorarte…

No esperes el dolor para pedir perdón…

No esperes la separación para buscar la reconciliación…

No esperes el dolor para curarte…

No esperes elogio para creer en ti mismo…

No esperes que los demás tomen la iniciativa, cuando sabes que tú has sido el culpable…

No esperes el “te amo”para decir “yo también”…

No esperes tener dinero por montones para entonces ayudar al pobre…

No esperes el día de tu muerte si aún no has amado la vida…¿qué estás esperando?…

Autor desconocido.

Mar te dice al oído:

Siento que mi vida está llena de lugares donde esperé..
para que esperar cuando puedo ir a buscarlo,
buscar la felicidad,el amor,la ilusión por la vida,
decidí no hacer que los dias pasen
sino que cuenten, contar cada minuto de felicidad
y si no fabricar ese minuto,
no contar amores fustrados,sino amores que llenaron,
esperar y desear cada minuto de mis días y...saber disfrutarlos.




miércoles, 12 de enero de 2011



Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...
Un buscador es alguien que busca, no necesariamente alguien que encuentra. Tampoco es alguien que, necesariamente sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención.

Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadores; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.

Una portezuela de bronce lo invita a entrar. De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar. El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.

Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de este paraíso multicolor. Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción...

Abdul Tareg, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida.

Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar. Mirando a su alrededor el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía: Yamir Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.

El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba. Una por una, empezó a leer las lápidas. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.

Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años... Embargado por un dolor terrible se sentó y se puso a llorar.

El cuidador del cementerio, pasaba por ahí y se acercó. Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.

No, ningún familiar dijo el buscador, ¿qué pasa con este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Porqué tantos niños muertos enterrados en este lugar?, ¿cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de chicos?

El anciano se sonrió y dijo:
Puede Ud. serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré.

Cuando un joven cumple quince años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello. Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abre la libreta y anota en ella:

A la izquierda, qué fue lo disfrutado... a la derecha, cuánto tiempo duró el gozo.
Conoció a su novia, y se enamoró de ella.
¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla?, ¿una semana?, ¿dos?, ¿tres semanas y media?...
Y después... la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuánto duró?
¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?...
¿y el embarazo o el nacimiento del primer hijo...?
¿y el casamiento de los amigos...?
¿y el viaje más deseado...?
¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano...?
¿Cuánto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones?
¿horas?, ¿días?...
Así... vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos cada momento.

Cuando alguien se muere, es nuestra costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba, porque Ese es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO.

Jorge Bucay


Incluido en su libro "Cuentos para Pensar"

Mar te dice al oído:
La vida es para vivirla plenamente,
cada segundo que le exprimimos es
una historia que contar,
asi que no cuentes los días..
haz que los días cuenten....


domingo, 9 de enero de 2011



EL BUITRE
Si pones un buitre en un cajón que mida 2 metros x 2 metros y que este completamente abierto por la parte superior, esta ave, a pesar de su habilidad para volar, será un prisionero absoluto. La razón es que el buitre siempre comienza un vuelo desde el suelo con una carrera de 3 a 4 metros . Sin espacio para correr, como es su hábito, ni siquiera intentará volar sino que quedará prisionero de por vida en una pequeña cárcel sin techo..

EL MURCIÉLAGO

El murciélago ordinario que vuela por todos lados durante la noche es una criatura sumamente hábil en el aire, pero no puede elevarse desde un lugar a nivel del suelo.

Si se lo coloca en el suelo en un lugar plano, todo lo que puede hacer es arrastrase indefenso y, sin duda dolorosamente, hasta que alcanza algún sitio ligeramente elevado del cual se pueda lanzar a si mismo hacia el aire.

Entonces, inmediatamente despega para volar

LA ABEJA.

La abeja al ser depositada en un recipiente abierto, permanecerá allí hasta que muera, a menos que sea sacada de allí.
Nunca ve la posibilidad de escapar que existe por arriba de ella, sin embargo persiste tratando de encontrar alguna forma de escape por los laterales cercanos al fondo.

Seguirá buscando una salida donde no existe ninguna, hasta que completamente se destruye a si misma.

LAS PERSONAS:

En muchas formas, somos como el buitre, el murciélago y la abeja obrera.

Lidiamos con nuestros problemas y frustraciones,

sin nunca darnos cuenta que todo lo que tenemos que hacer es ver hacia arriba.

Esa es la respuesta, la ruta de escape y la solución a cualquier problema.

Solo mira hacia arriba!!.

LA TRISTEZA MIRA HACIA ATRÁS,

LA PREOCUPACIÓN MIRA ALREDEDOR,

LA DEPRESIÓN MIRA HACIA ABAJO,

PERO TU FE .....

TU FE MIRA HACIA ARRIBA!!

Autor: desconocido.

Mar te dice al oído:

Nunca te arrepientas de lo que has hecho,
arrepientete si no lo intentas...
El camino se forma con intentos,logros y
fracasos...es lo que te hace superar todo..
Cada uno tenemos un buitre,una abeja y un
murcielago, pero tenemos la capacidad
de superar cada obstaculo y nunca dejemos
que ellos detengan nuestro camino...


miércoles, 5 de enero de 2011



Este año necesito:

-Un borrador: para borrar de mi vida todo lo que me haga daño.

-Un degergente: para limpiar las manchas de las mascaras que usamos a diario.

-Unas tijeras: para cortar todo aquello que me impide crecer.

-Un pájaro, para que me enseñe a volar alto y cantar con libertad.

-Una tinaja, para añejar el cariño y la madurez del amor.

-Un frasco transparente, para conservar las sonrisas y sin tapa para escuchar su alegre sonido.

-Unos lentes, correctores de la visión de la vida, que me permitan observar con amor al prójimo y a la naturaleza.

-Una ardilla, que me indique como trepar por las ramas del árbol de la sabiduría.

-Unas agujas grandes, para tejer sueños e ilusiones.

-Un cofre, para guardar todos los recuerdos que construyen y dan vida.

-Un cierre (zipper), que me permita abrir la mente cuando desee encontrar respuestas, otro para cerrar mi boca cuando sea necesario, y otro para abrir mi corazón.

-Un rebobinador de películas, para recordar los momentos más felices de mi vida.

-Un reloj, para darle todo el tiempo al amor y al amar.

-Los zapatos de la ética y la moral, para pisar firme y seguro por donde quiera que vaya.

-Una balanza, para pesar todo lo vivido y todo lo experimentado.

Con cariño Mar.

Para Melchor,Gaspar y Baltasar

lunes, 3 de enero de 2011



Los Reyes Magos son verdad (INTERESANTE PARA LOS QUE TIENEN NIÑOS O NIETOS O SOBRINITOS)

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:

- ¿Papá?

- Sí, hija, cuéntame.

- Oye, quiero... que me digas la verdad.

- Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido.

- Es que... -titubeó Blanca.

- Dime, hija, dime.

- Papá, ¿existen los Reyes Magos?

El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.

- Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?

La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

- ¿Y tú qué crees, hija?
- Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
- Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero...
- ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!

- No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

- Entonces no lo entiendo papá.

- Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.

Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:

'Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:

- ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.

- ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer.
No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.

Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:

- Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y su voz se escuchó en el Portal:

- Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?

- ¡Oh! necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.

- No os preocupéis por eso -dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.

- ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.

- Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños?.

- Sí, claro, eso es fundamental - asistieron los tres Reyes.

- Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?

- Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.

- Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?


Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el
Niño
Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:

- Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes
Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO
ordeno
que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se
conviertan en
vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus
hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean
pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios
Reyes
Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender
esto,
los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las
Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de
cariño. Y
recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la
niña se
levantó y dando un beso a sus padres dijo:

- Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me
queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano
mientras decía:

- No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año
que
viene ya guardaré más dinero.

Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes
Magos
contemplaban la escena tremendamente satisfechos.


Por cierto, echa de tu casa a ese barbudo y gordo impostor de rojo,
¡¡¡es un
artificio consumista!!!

Mar te dice al oído:

Me ha parecido una historia preciosa...con ella
la magia de la ilusion nunca se perdera....

 
Abril 2008 | Diseñado por anita