SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna

sábado, 18 de diciembre de 2010



Cuando seamos grandes, no nos olvidemos que para las noches se hicieron los cuentos, y los reyes magos, y los duendes buenos; que sólo hace falta cuando llega el sueño tener bien a mano la voz de un abuelo.

No nos olvidemos que en una vereda cabe un mundo entero, de risas y ruedas, que no hay mar tan nuestro como el de la acequia, que con dos pedales de una bicicleta lo que queda lejos siempre queda cerca.

No nos olvidemos de las maravillas que guardan adentro las cosas sencillas, los viejos cajones, la flor, la semilla.
La vida es un viaje y es cuestión de vida sentarnos al lado de la ventanilla.

Cuando seamos grandes va a ser muy bonito tener como amigos a los animalitos y gritarles cosas y entender sus gritos,
y explicar los vuelos por el infinito...(los grandes no entienden a los pajaritos).

No nos olvidemos cuando seamos grandes que un beso es un modo de quedarse en alguien, que siempre es horario para acariciarse, que el amor es todo, que ternura es madre, que hay que estar temprano cuando se hace tarde.

Cuando seamos grandes no nos olvidemos de la fantasía, del sol y los juegos, y los cumpleaños, y el circo viajero,
los payasos tristes, los muñecos buenos, la hermosa costumbre de decir:

¡TE QUIERO!...

Ojalá que nunca dejes de soñar, de jugar, de besar, de acariciar, de amar...
Ah!! Y nunca te olvides...al ser grande, de la maravillosa virtud de saber perdonar...

Autor: desconocido.

Mar te dice al oido:

Aún no se si soy grande,
o en mi sigue instalada aun aquella niña
que buscaba su principe azul en aquel castillo
de princesas...
Sé que no quería crecer para no llorar
tanto y en vano...
para preocuparme tan sólo en buscar mi compañero
de juego...
Yo no quería ser grande para no despertar de ese sueño
en el que todo son princesas, y las ranas, principes encantados..
Yo no quería crecer para no entender de sufrimiento...
el sufrimiento del alma y del amor...
No queria crecer para seguir creyendo en las hadas...
Yo no quería crecer, por eso, aún conservo mi inocencia de niña
para poder seguir en ese mundo de Nunca Jamas, para enojar piratas
y buscar tesoros, buscando la magia en cada rincón, y al sentarme
al pie de un árbol, un duende me susurre al oído...nunca dejes de soñar...
y de creer en tus sueños.


2 comentarios:

Kike dijo...

Todos llevamos un niño dentro, algunos lamentablemente mas adentro que otros.
Alguien que no recuerdo dijo
"El gran tesoro del hombre es cómo madurar envolviendo amorosamente las semillas de la infancia y la adolescencia."
Nunca somos grandes, siempre estamos creciendo, lo importante es no perder la transparencia que caracteriza la niñez.
Un beso, Mar
Gracias

Nerea dijo...

¡¡Precioso!! Un texto que nos invita a sentir siempre como un niño, a no olvidar esas cosas hermosas y sencillas de la infancia.

 
Abril 2008 | Diseñado por anita