SI QUIERES DISFRUTAR DE MI ECLIPSE, COGE ASIENTO MIRA AL CIELO Y COMIENZA A DISFRUTAR DEL MARAVILLOSO ESPECTACULO QUE TE BRINDAN LAS ESTRELLAS eclipse de luna: mayo 2010

domingo, 9 de mayo de 2010



A la entrada del gran bazar se reunían toda clase de mendigos. Me llamó especialmente la atención una anciana llena de andrajos que parecía la más pobre de todos ellos.

- Por favor -gemía-, llevo tres días sin comer.

Rebusqué en mis bolsillos y le di dos monedas. Esperé escondido en un zaguán hasta que se levantó, con el propósito de seguirla y ver en qué invertía la parca limosna que le había dado.

Despacio y cansina, la anciana avanzó lentamente entre la multitud que abarrotaba el mercado. Durante unos momentos la perdí de vista, y cuando volví a verla, caminaba ya mucho más alegre, apretando con cuidado un bulto bajo la túnica.

Tomó un callejón lateral que salía del mercado y desembocaba en una especie de plaza calurosa y polvorienta. Allí, sentada a la sombra del único árbol que había sobrevivido al terrible viento del desierto, la mujer levantó la túnica y sacó un mendrugo de pan y una magnífica rosa roja. Hizo una mueca que debía ser una sonrisa, al tiempo que comenzó a ablandar el pan con sus encías desdentadas.

La contemplé mientras deshizo el mendrugo lentamente y, poco a poco, se fue comiendo hasta la última migaja mientras observaba la rosa con ojos brillantes. Después, una expresión de paz se reflejó en su rostro.

Me acerqué junto a ella y le pregunté:

- Anciana, ¿cómo es posible que alguien tan pobre como tú haya derrochado una de las dos monedas que le di en esa extraña flor?

La anciana me miró desde sus cien años de sabiduría y dijo:

- Tenía dos monedas. Con una compré con qué vivir. La otra la gasté para tener por qué vivir...

Autor: desconocido

Mar te dice al oído:

La vida nos depara grandes y pequeñas sorpresas,
grandes y pequeñas inquietudes,
grandes y pequeñas cosas por las que merece la
pena ser vivida...no dejes nunca que nada ni nadie
tape tus ojos para dejar de luchar por ellas...
ellas te daran vida, ellas te mantendran vivo....


domingo, 2 de mayo de 2010



Ven para acá, me dijo dulcemente mi madre cierto día.
(Aún parece que escucho en el ambiente de su voz la dulce melodía)
- Ven y dime qué causas tan extrañas te arrancan esa lágrima, hijo mío, que cuelga de tus trémulas pestañas como gota cuajada de rocío.

Tú tienes una pena y me la ocultas; ¿no sabes que la madre más sencilla sabe leer en el alma de sus hijos como tú en la cartilla?
¿Quieres que te adivine lo que sientes? ven acá pilluelo, que con un par de besos en la frente
disiparé las nubes de tu cielo.

Yo prorrumpí a llorar. Nada le dije. - La causa de mis lágrimas ignoro, ¡ pero de vez en cuando se me oprime el corazón y lloro !...

Ella inclinó la frente pensativa, se turbó su pupila, y enjugando sus ojos y los míos, me dijo más tranquila:
- Llama siempre a tu madre cuando sufras, que vendrá; si está en el mundo, a compartir tus penas;
y si no, a consolarte desde arriba.
Y lo hago así cuando la suerte ruda, como hoy, perturba de mi hogar la calma, invoco el nombre de mi madre amada, ¡ y entonces siento que se me ensancha el alma !
Autor: desconocido

Mar te dice al oído:

DEDICADO A TODAS ESAS MADRES Y A LA MIA...
 
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